

“Las cuchas tenían razón”: cuando la escuela se encuentra con la memoria viva en la FILBo
En la FILBo, una carpa del Ministerio de Educación propone enseñar la memoria del conflicto a través de un performance estudiantil. Pero el aprendizaje toma otra dimensión cuando quienes han vivido esa historia aparecen en el mismo espacio.
En medio de la Feria Internacional del Libro de Bogotá, el stand del Ministerio de Educación Nacional abre un espacio pedagógico donde estudiantes representan, a través de un performance, las huellas del conflicto y la memoria de las víctimas.
La consigna que atraviesa la experiencia es clara: “Las cuchas tenían razón”.
El ejercicio busca llevar estas conversaciones al aula, conectar a las nuevas generaciones con una historia que no vivieron directamente y generar preguntas sobre verdad, memoria y justicia.
Pero durante una serie de entrevistas realizadas por [nombre de tu medio], el recorrido por la carpa llevó a un encuentro que transformó el sentido del ejercicio.
Dos mujeres, madres de hijos desaparecidos, estaban allí.
No como parte del montaje, sino como presencia real de aquello que los estudiantes intentan comprender.
En ese cruce, la pedagogía deja de ser solo representación y se convierte en experiencia. La memoria ya no es un concepto: es una conversación directa entre generaciones.
En el cierre del recorrido, Isabel Vásquez, del Instituto Educativo Eduardo Santos de Medellín, sintetiza ese puente entre escuela y realidad:
“¿Por qué las cuchas tienen razón? Siempre han tenido la razón desde su búsqueda, con el amor, con la verdad. Porque fuimos, somos quienes vivimos la historia y sabemos lo que pasó. ¿Tu cucha siempre ha tenido la razón? Sí”.
Su reflexión revela el sentido más profundo del ejercicio educativo: no se trata solo de enseñar el pasado, sino de reconocer a quienes lo han sostenido con su experiencia.
Lo que ocurre en esta carpa de la FILBo muestra el potencial de la educación cuando se conecta con la vida real. Entre estudiantes que aprenden y madres que siguen buscando, la memoria deja de ser un tema de estudio para convertirse en un acto de escucha.
